7 de enero de 2026

¡Los queremos de vuelta!

El pueblo de Venezuela reafirmó su lealtad al mandatario expresando «¡Los queremos de vuelta!» y su indignación ante lo que consideran una violación flagrante de la soberanía nacional

Caracas, 4 de enero del 2026. – Este domingo miles de venezolanos se movilizaron en la capital y diversas regiones del país para exigir la libertad inmediata del presidente de la República, Nicolás Maduro, y la primera Combatiente, Cilia Flores, tras cumplirse 24 horas de su secuestro por parte de fuerzas estadounidenses.

La movilización, que inició en la Plaza de la Candelaria y culminó en la Avenida Bolívar, congregó a movimientos sociales, milicias y la fuerza motorizada, quienes denunciaron la «agresión militar» ejecutada por el gobierno de Donald Trump la madrugada del 3 de enero.

A su vez, según informes oficiales, el ataque incluyó bombardeos en Caracas, La Guaira, Aragua y Miranda, resultando en víctimas civiles y el secuestro del jefe de Estado junto a la primera Combatiente. Asimismo, el pueblo de Venezuela reafirmó su lealtad al mandatario expresando «¡Los queremos de vuelta!» y su indignación ante lo que consideran una violación flagrante de la soberanía nacional.

«A nosotros Chávez nos enseñó que en las circunstancias que sea seguiremos teniendo patria… este pueblo se levanta, nosotros estamos aquí en pie de lucha», afirmó Norma Azuaje, manifestante presente en la concentración.

Por su parte, la fuerza motorizada, autodenominada el «bastión de la Revolución», realizó una caravana desde Petare y El Valle, asegurando que no abandonarán las calles hasta ver el retorno de la pareja presidencial. Mientras el pueblo se mantiene movilizado, la Misión Permanente de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), liderada por el embajador Samuel Moncada, denunció formalmente ante el Consejo de Seguridad el ataque armado.

En consecuencia, el gobierno bolivariano calificó la acción como «brutal, injustificada y unilateral», exigiendo una reunión de emergencia para responsabilizar a Washington por violar la Carta de la ONU.