11 de enero de 2026

Urge proteger la autodeterminación cultural de los pueblos

El ministro Freddy Ñáñez confirmó que, pese a las amenazas y agresiones de las que ha sido objeto, el Estado venezolano mantiene su continuidad constitucional con la asunción de la vicepresidenta ejecutiva como presidenta encargada

Caracas, 11 de enero de 2026. – En el marco de la directiva intercontinental del Movimiento Poético Mundial (WPM), el vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Freddy Ñáñez, destacó la responsabilidad histórica que tiene la comunidad cultural internacional frente al incremento de la violencia y el debilitamiento del derecho internacional en Venezuela. 

Durante su intervención, agradeció el respaldo continuo del WPM y de la comunidad poética global, que ha sido testigo directo del carácter pacífico, hospitalario y democrático del pueblo venezolano. 

Reiteró que Venezuela es una democracia participativa y directa, fundamentada en una Constitución aprobada mayoritariamente en 1999, con una sólida trayectoria electoral y mecanismos de participación ciudadana que se han fortalecido en los últimos años. 

Asimismo, afirmó que la estigmatización y las agresiones contra Venezuela obedecen a intereses económicos especialmente relacionados con sus vastos recursos naturales y no a motivos ideológicos. En este contexto, recordó la histórica injerencia externa que han enfrentado gobiernos venezolanos de diversas tendencias políticas, así como la firme defensa de la soberanía nacional promovida durante las últimas décadas. 

Ñáñez calificó el bombardeo del 3 de enero de 2026 contra Caracas que incluyó ciberataques, operaciones electromagnéticas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores como una grave violación del derecho internacional y un crimen de guerra, con ataques dirigidos incluso contra infraestructura médica. 

Además, confirmó que, pese a las amenazas y agresiones de las que ha sido objeto, el Estado venezolano mantiene su continuidad constitucional con la asunción de la vicepresidenta ejecutiva como presidenta encargada, y definió a Nicolás Maduro y Cilia Flores como prisioneros de guerra en pleno siglo XXI. 

Finalmente, hizo un llamado a la humanidad y especialmente a poetas, artistas e intelectuales a asumir una postura ética activa frente a la barbarie y la amenaza sistémica contra la autodeterminación de los pueblos. Concluyó con un mensaje contundente: “Venezuela no se rendirá”.